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The Beauty and The Bug, inigualable combinación vochera

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De Faby puedo hablar horas y horas.

¿Y qué podría decir de ella? Primero que nada que es una vochera incansable, que siempre tiene una sonrisa para todo mundo, que es muy querida en el ambiente y que es la propietaria del “Duvalín”, un vocho 68 que es, sin dudarlo, uno de los Escarabajos  más reconocidos del ambiente.

Un vocho que acaba de pasar por una metamorfosis intensa que lo transformó de un Escarabajo bonito, a un vocho espectacular, el cual tengo el honor de presentar a continuación. Pero dejemos que sea Faby quien nos narre algo de la historia del “Duvalin”, quien junto a su hermosa propietaria viven en Zacatecas y militan en las filas del club Wolf VW de Guadalupe.

vocho 68

“Quería un carro personalizado, construido completamente a mi gusto, en el cual se notara la diferencia de todas las tendencias vocheras que he visto en el transcurso de mi corta trayectoria.

“Cierto día, vi pasar este Volkswagen a mi lado y puedo asegurar que fue amor a primera vista. Era imposible dejar de verlo, su modelo era ideal,  un vocho 68, es decir ¡un vochito clásico! El cual ya contaba con algo de modificaciones.

Yo quiero ese vocho 68

“Sin más, me dije: ´yo quiero ese vocho´. Y como dicen por ahí:  ´Lo que ha de ser para ti, a de llegar. Por azares del destino (y algo de suerte así), el Volkswagen llegó a mí,  portando  esos colores que me cautivaron, colores que me recordaban  esa deliciosa golosina: el Duvalín,  que tanto disfrutaba en mi niñez.

vocho 68

“Fue así como nació el nombre de mi vocho, al cual, como reza la propaganda del “Duvalín”: no lo cambio por nada. El apelativo ha permanecido hasta el día de hoy. El sólo hecho de poseer ese vocho no fue suficiente para mí, así que además de darle un nombre, decidí darle estilo.

“Quise plasmar mis ideas y mi gusto, que se notara lo mucho que me agrada el Volkswagen. En mi cabeza rondaban ideas de cómo restaurar en su totalidad el carro, así que le di  el encargo de este proyecto  a mi buen amigo Humberto Escalera “El Chongo”,  quien sabía que esperaba yo de su trabajo, así que  me sugirió  algunos cambios.

 

 

“Entre los cambios opinó ponerle una buena pintura,  modificar los tonos, bajar lo intenso al  rosa (que fuera más delicado),  más suave, más sutil, pero sin perder la esencia de  los colores que ya portaba, cosa que se logró, con creces.

La elección del color de este vocho 68

“Grata fue mi sorpresa en cuanto lo vi ya pintado, pues fue así como comenzó la restauración. El siguiente paso fue la tapicería, la cual representó todo un desafío, ya que quería la misma dedicación y calidad que la pintura. Pensando en que le podíamos meter, tanto de colores como de estilo y colores, platiqué con mi gran amigo (y amargado abuelito)  Oscar Orozco, quien me sugirió algunas buenas ideas, como por ejemplo, cambio total del interior y de imagen, algo muy diferente, nunca visto,  donde se notara el toque femenino.

vocho 68

“Fue el mismo Oscar quien me recomendó un excelente tapicero, Israel Montelongo,  de León, Guanajuato, quien se lució con su gran trabajo. Muchas horas pasó en él Duvalin, escogiendo la piel y adecuando los asientos que al igual que en el exterior, lucen en bitono.

“El vocho ya lucía muy limpio de estilo, pero aún le faltaba algo: el ragtop, cuya instalación corrió a cargo de Pancho “el Mister” Avilés, quien no sólo consiguió el ragtop, sino que además lo instaló. El cambio fue evidente. A esas alturas, el vocho presentaba una apariencia de campeón.

¡A darle piso a este vocho 68!

Volkswagen-1968 (29)

vocho 68

A todos los que nos gustan los autos sabemos que hay tres cosas que le dan tu personalidad, de las cuales ya llevaba dos (color y estilo), pero aún faltaba uno, el imprescindible: la altura de rodaje. De esta forma, el eje se mandó a Monterrey, donde se recortó y se le instalaron mangos desfasados, discos sustituyeron los tambores y se colocó un tornillo para subirlo y bajarlo.

En este proceso se llevó a cabo la elección de los rines: Empi Radar. Ya con esa apariencia, continuamos con la instalación de los accesorios. Tal como todos sabemos ´menos es más´, sí que con esta filosofía se instalaron:  estribos tipo Billet, rejillas custom, faros Hella, palanca Mamba de  Vintage Speed, volante Banjo, estéreo  Retro Sound, persianas, faros Hella, brack troquelado Deutschland, pisagatos Deutschland y un largusimo, etc., que no menciono para no aburrirlos.

vocho 68
El vocho lucía genial, se manejaba genial, así que ya era hora de ponerle el alma: el motor, el cual consta de  tapas Empi, tolvas de motor de la misma marca, Baby Webers, cables de 9mm,  poleas graduadas y un escape phat boy para que sonara como lucía.

The Beauty and The Bug, inigualable combinación vochera

El tratar de describirlo en unas líneas fue largo, como largo fue el tiempo de restauración.  En total  2 años y medio de nuestras vidas dejamos en él, pero no nos arrepentimos,  el resultado lo vale.

vocho 68
Quiero hacer un agradecimiento muy especial a Gabriel Oliva, ya que  gracias a él pude destaparlo en la pasada Vochofiesta (abril 2015), ya que siempre conté con su apoyo incondicional en este gran proyecto. También agradezco a  mi club Wolf VW Guadalupe Zacatecas,  a Pedro Julio Hernández y a Jairo Arellano, que también me apoyo mucho con mi Duvalín.

A continuación la fotogalería de Faby y su vocho 68 “Duvalín”:

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